Formación en Experiencia de Cliente H2H y habilidades comerciales

Vender mejor y atender mejor a tus clientes no depende únicamente de saber qué hacer. Depende de cómo actúas cuando los tienes delante.

Trabajo con equipos comerciales y de atención al cliente para mejorar su comunicación, detectar necesidades reales, vender por valor, negociar y construir relaciones que generen confianza y resultados.

Sin formación de catálogo. Partimos de situaciones reales de tu empresa para que lo aprendido se convierta en nuevas formas de trabajar.

Las reglas de la venta han cambiado

La auténtica experiencia de cliente: vende sin vender

Vender no significa conseguir clientes

Puedes bajar el precio, aplicar otro descuento y cerrar la operación. Enhorabuena, has conseguido una venta.

Pero… ¿has ganado un cliente o simplemente has despachado un producto?

Porque vender de verdad no consiste en convencer a alguien a cualquier precio, ni en conseguir una firma como sea.

Vender de verdad es ganarte a un cliente que confía en ti, que vuelve, que te recomienda y con el que construyes una relación rentable. Económica y emocionalmente.

Y hay algo que muchas empresas siguen sin entender…

Puedes tener un gran logotipo, una historia empresarial maravillosa, unas condiciones comerciales extraordinarias e incluso el mejor precio del mercado.

Pero como después, cuando el cliente necesita ayuda, alguien de atención al cliente le dé largas, o la persona que le entrega el pedido lo trate como si fuera un estorbo, te has cargado de un plumazo todo ese esfuerzo comercial.

Porque al cliente no te lo ganas el día que firma. Te lo ganas, o lo pierdes, todos los días.

Por eso mis formaciones no se limitan a enseñar técnicas de venta.

Trabajamos con situaciones reales para aprender a escuchar y preguntar mejor, detectar necesidades, vender por valor sin esconderse detrás del descuento, negociar con criterio, resolver situaciones difíciles y conseguir que todas las personas que interactúan con clientes sepan cómo actuar.

Para que tu equipo no se limite a conseguir ventas. Para que aprenda a ganarse clientes.

Felipe García Rey impartiendo una formación presencial y explicando conceptos a los participantes.

¿Qué puedes esperar de mi formación?

Tres cosas que no negocio cuando formo a un equipo

Contenido fresco y diferente

No imparto la misma formación dos veces. Antes necesito entender cómo vende tu equipo, cómo atiende a sus clientes y qué necesita mejorar. Porque una formación tiene que adaptarse a las personas, no al revés.

Experiencia real y actualizada

He vendido, negociado y gestionado clientes desde diferentes posiciones y responsabilidades. Sé lo que ocurre cuando tienes un cliente delante y las cosas no salen como esperabas. Y esa experiencia se nota en lo que enseño y cómo lo enseño.

Que se note al volver al trabajo

No me conformo con que tu equipo salga motivado. Quiero que sepa qué hacer de otra manera. Por eso trabajamos con situaciones reales, practicamos conversaciones y entrenamos habilidades que puedan aplicarse desde el primer día.

¿No alcanzáis los objetivos que os proponéis?

¿Sólo vendéis si aplicáis descuentos y cada vez tenéis menos rentabilidad en vuestras propuestas?

Es hora de parar y actualizar la forma de vender de vuestro equipo.

VENTAS, ATENCIÓN AL CLIENTE Y EXPERIENCIA H2H

Qué habilidades comerciales y de atención al cliente trabajaremos

No existe un temario que sirva para todas las empresas. Cada equipo tiene sus retos, sus clientes y su punto de partida.

Por eso, antes de diseñar una formación, necesitamos identificar qué comportamientos queremos cambiar y qué habilidades debemos entrenar.

Estos son algunos de los aspectos que podemos trabajar:

Felipe García Rey participando en una conversación de grupo durante una sesión de trabajo.
Felipe García Rey conversando con varios participantes alrededor de una mesa de trabajo.
Una formación inusual

Aquí no vienes solo a escuchar. Vienes a practicar.

Una conferencia puede despertar a un equipo y conseguir que vea las cosas de otra manera. Pero una formación tiene que ir más allá: hay que entrenar lo que después tendremos que hacer frente al cliente.

Por eso, antes de empezar, necesito saber qué está ocurriendo realmente en tu equipo.

¿Se negocia bajando el precio demasiado pronto? ¿Se pierden oportunidades porque no sabemos preguntar? ¿Se gestionan reclamaciones para quitarse al cliente de encima? ¿Hay comportamientos que están perjudicando la relación sin que nadie se dé cuenta?

Pues trabajemos sobre eso.

En mis formaciones ponemos situaciones reales encima de la mesa. Analizamos conversaciones, planteamos casos, practicamos habilidades y utilizamos herramientas que ayuden a tomar mejores decisiones.

Y antes de terminar, quiero que cada participante sea capaz de responder a una pregunta:

¿Qué voy a hacer diferente mañana cuando vuelva a mi puesto de trabajo?

Porque si la respuesta es «nada», algo hemos hecho mal.

Testimonios

Qué opinan de mí

¿Y después qué? ¿Sigo yo solo?

Mentoring y acompañamiento: cuando el cambio necesita continuidad

Una formación puede ayudar a tu equipo a pensar y actuar de otra manera. Pero una cosa es saber qué hacer y otra muy distinta es hacerlo cuando vuelven las prisas, los objetivos y los problemas de siempre.

Por eso, cuando el reto necesita algo más que una formación, podemos seguir trabajando juntos.

No se trata de alargar un curso ni de acumular sesiones. Se trata de acompañar a las personas y a los equipos para que las nuevas habilidades se conviertan en decisiones, comportamientos y resultados.

Tres formas de hacerlo:

Porque aprender está muy bien. Pero lo importante es lo que hacemos después con lo aprendido.

Felipe García Rey conversando con una profesional durante una sesión individual de acompañamiento.

Hablemos de lo que necesita mejorar tu equipo

Puede que necesitéis vender por valor, negociar mejor, mejorar la atención al cliente o resolver situaciones que están perjudicando vuestras relaciones comerciales.

O puede que todavía no tengáis claro dónde está realmente el problema.

Cuéntame qué está ocurriendo, qué os gustaría cambiar y qué objetivos perseguís.

A partir de ahí valoraremos cómo diseñar una formación que responda a vuestra realidad. Sin programas enlatados ni propuestas a ciegas.