El buscador de oro … el buscador de clientes

El buscador de oro … el buscador de clientes

Recuerdo las películas de vaqueros que mi padre solía ver las tardes del Domingo.

Bueno, siendo honesto, daba igual que día de la semana fuese ya que nunca era mal momento para ver una buena película del Viejo Oeste.

Recuerdo cuando se veía a los vaqueros buscar oro en los rios de las grandes montañas.

Allí en la orilla del río, se disponían con una pequeña batea filtrando todo lo que entraba con ella hasta encontrar lo mas preciado para aquel largo y desafiante viaje.

Quizás podían pasar semanas, meses o incluso años hasta dar con un poco de oro.

No obstante, se levantaban día tras día y, con independencia del clima, se disponían un día mas a buscar y buscar.

Puede que ese día no hubiesen encontrado nada, pero seguían …

Hoy en las ventas ocurre algo muy parecido.

Hay tantos proveedores, tantas opciones tienen el cliente que no es nada fácil que encuentres un cliente así como así.

Como siempre digo, puede que

[bctt tweet=”Hace 10 años dabas un paso y aparecían 1.000 #clientes”]

Hoy por hoy el mundo de las ventas ha cambiado mucho.

[bctt tweet=”#Hoy tienes que dar 1.000 pasos para encontrar a un #cliente “]

De ahí la metáfora del buscador de oro:

[bctt tweet=”Tienes que tocar muchas #puertas para hacer un #cliente”]

Aunque te dirijas a un cliente que tienes definido como target principal, el cliente te ha escuchado a ti como ha escuchado a 50 proveedores mas que, a priori, ofrecen lo mismo que tu.

La definición del producto es importante, la identificación del cliente es imprescindible, el speech corporativo te puede ayudar, pero …

[bctt tweet=”Es VITAL tu #energía, el #compromiso que tu tengas para encontrar este #cliente”]

Tienes que hacer 10.000 llamadas, o 5.000 … o 500 para conseguir un cliente y es fácil desanimarse cuando vas por la llamada numero 100.

Es fácil venirse abajo cuando vas por la 256 y ya no te digo nada cuando vas por la 630.

El ánimo y la energía llega a decaer.

El saber gestionar esas emociones, el mantener tu energía ahí arriba es vital para que, cuando por fin encuentras ese filón de cliente, esa pepita de oro, estés ahí en un estado óptimo para recibirlo, aceptarlo, para gestionarlo y para tratarlo con la energía que se merece.

¿ Es fácil? … NO

¿ Es posible? … SI

Un abrazo,

Felipe

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